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Casa SF

2017-2018   I   Vitacura,  Región Metropolitana, Chile   I   250 m2

El proyecto se emplaza en un terreno pequeño  de 14 x 30metros.

El encargo debía considerar  acoger a  una familia numerosa, es por esto que se propone liberar el máximo de espacio en el primer nivel para así lograr la mayor amplitud posible.

Para ésto,  se ubican en el segundo nivel todos los recintos más cerrados , como dormitorios y baños, mientras que en el primer nivel se deja el programa más público y abierto, generando una gran planta libre y transparente que permite mantener la continuidad espacial del terreno en todo su largo y todo su ancho.

Lo único que interfiere esta continuidad es un muro de hormigón visto que permite separar los estacionamientos, dar privacidad hacia la calle y configurar el patio de acceso, y el volumen de hormigón de servicios que se ubica prácticamente en el punto ciego desde el ingreso y contra los medianeros en la esquina Sur-Poniente del terreno, como un bloque mínimo, que en conjunto con el muro, soportan el volumen de madera del segundo piso.

La geometría ortogonal del proyecto busca el aprovechamiento máximo del terreno eliminando todos los espacios residuales y buscando una fluidez y continuidad a nivel de suelo.

El terreno presenta su largo de oriente a poniente, es por esto que el volumen del segundo piso toma todo el largo construible para orientar los dormitorios al norte y así poder captar el sol y apreciar las vistas lejanas hacia el cerro Manquehue, el que es un hito en la ciudad.

Este volumen superior, cobija  los recintos del primer piso, dividiendo el terreno en dos; el jardín y las áreas habitables, lo que queda difusamente separado por los cierros de cristal.

Además, este volumen genera un alero continuo al norte que controla el asoleamiento y acoge una terraza que recorre toda la fachada como un plano proyectado desde el interior diluyendo aun más los límites y reforzando la continuidad espacial del primer piso.

El volumen del segundo nivel se reviste exteriormente con un sistema de fachada ventilada de madera de cedro, para abrigar en invierno y sombrear los muros expuestos al sol en el verano, con un resultado muy eficiente en el control de las temperaturas de confort interior.

Hacia el Norte, un sistema de celosías de fierro, permiten captar las vistas lejanas desde el interior, pero a su vez controlan el ingreso de sol gracias al estudio de los ángulos solares y la separación de las pletinas de fierro, lo que permite un ingreso gradual de sol desde el otoño hasta la primavera e impide el ingreso de sol en el verano.