JUAN CARLOS SABBAGH
ARQUITECTOS































Casa Paso de Los Toros
2022-2024 I Condominio Polo de Manquehue 1, Colina, Región Metropolitana, Chile I 365 m²
Arqto. Colaborador : Maria Jesus Álamos Mella
Fotos: Cristobal Palma
El partido general del proyecto se definió a partir de las condiciones propias del lugar.
Al llegar al terreno, se hizo evidente una serie de características que lo convertían en un sitio especialmente singular.
Se trataba de un terreno plano y rectangular, de 30 metros de frente por 170 metros de fondo, con una orientación Oriente–Poniente.
Presentaba una vegetación muy densa en sus deslindes norte y sur, mientras que hacia el oriente, donde se produce el acceso desde la calle y hacia el poniente, abierto a la cancha de polo del condominio, existía una transparencia visual absoluta.
Al situarme en el centro del terreno, la vista resultaba verdaderamente espectacular.
Se generaba una condición excepcional, ya que era posible conectar visualmente, sin interrupciones, la Cordillera de los Andes con la Cordillera de la Costa, haciendo que el terreno pareciera proyectarse hasta encontrar sus límites en las montañas.
Adicionalmente, gracias a su orientación y a la vegetación consolidada en los límites norte y sur, la brisa predominante sur-poniente durante el verano se canaliza naturalmente a través del terreno, produciendo una efectiva ventilación cruzada que refresca los interiores durante los días de altas temperaturas, frecuentes en la zona de Chicureo.
A partir de estas condiciones, se decidió ubicar las áreas principales, como el estar, comedor y terraza en un volumen completamente transparente, emplazado en la mitad del terreno.
Esta estrategia permite preservar y potenciar las vistas privilegiadas y, al mismo tiempo, favorecer la ventilación natural del interior de la vivienda mediante la apertura de amplios ventanales.
El resto del programa se organiza de manera lineal adosado al deslinde sur, orientando todos los recintos hacia el norte.
Esta disposición configura una planta en forma de “T”, que divide el jardín en dos áreas diferenciadas, separadas de manera sutil por el volumen acristalado central.
Como segunda condición fundamental para el desarrollo del proyecto, existió una preocupación prioritaria por el confort interior de la vivienda, abordado a través de soluciones pasivas orientadas principalmente al control del intenso calor estival.
El primer recurso utilizado fue el diseño de una cubierta con aleros generosos, capaces de sombrear eficazmente todas las fachadas.
Esta cubierta se resolvió de manera compuesta: hacia el interior se proyectó una losa horizontal de hormigón armado, cuya masa aporta inercia térmica y contribuye a estabilizar las temperaturas interiores.
Sobre esta losa, se dispuso una cubierta liviana de madera, separada por un entretecho ventilado, el cual se ventila perimetralmente mediante una celosía continua.
Este sistema permite evacuar el calor acumulado en el entretecho gracias a la ventilación cruzada, evitando el sobrecalentamiento de la losa, la cual además se encuentra aislada con poliuretano proyectado.
Un segundo recurso fue el diseño de celosías de madera, fijas y móviles, que permiten sombrear las fachadas cuando el sol ya está bajo y el alero ya no cumple su función.


